SOLUNA
AtrásSoluna es un restaurante japonés de alta cocina que apuesta por una propuesta muy específica: menús degustación centrados en producto de primera calidad, técnica refinada y una fusión muy cuidada entre Japón y el Mediterráneo.
Quien se acerque esperando un local informal de sushi al uso se encuentra algo distinto: aquí la experiencia gira alrededor de un recorrido gastronómico pensado plato a plato, con pases que combinan marisco, pescados, carnes como el wagyu y elaboraciones japonesas reinterpretadas con ingredientes locales.
La cocina está liderada por el chef Teppei Nii, cocinero japonés con trayectoria en restaurantes de referencia, que ha trabajado junto a Hideki Matsuhisa (Koy Shunka), algo que se refleja en el nivel de corte del pescado, el respeto por el producto y el ritmo en el pase de los menús.
Concepto gastronómico y tipo de cocina
Soluna se define como un restaurante de cocina japonesa con toques mediterráneos, donde el menú degustación es el eje central de la experiencia. La carta se apoya en técnicas clásicas niponas y las combina con producto de temporada de la costa y la huerta cercana, buscando equilibrio entre delicadeza y profundidad de sabor.
La oferta incluye platos de clara inspiración japonesa como sashimi muy trabajado, temakis y elaboraciones de wagyu, pero también creaciones menos habituales como la pizza de kokotxa, combinaciones con marisco y preparaciones calientes pensadas para sorprender en textura y presentación. Todo ello sitúa a Soluna en un segmento de cocina de autor donde el enfoque está más cerca de un omakase contemporáneo o de un menú creativo que de una barra de sushi tradicional.
Muchos comensales destacan que, aun siendo un restaurante japonés, no se trata del típico local centrado en makis y nigiris, sino en una sucesión de platos que mezclan mar, tierra y elaboraciones de sabores intensos. Para quienes buscan una experiencia de alta gastronomía japonesa con influencia mediterránea, el concepto resulta atractivo; para quienes solo quieren comer sushi clásico, puede no ajustarse del todo a lo esperado.
Los menús degustación y sus puntos fuertes
Soluna trabaja con varios menús degustación de diferente extensión, en los que se van encadenando entradas frías y calientes, pescados, mariscos y, en muchos casos, una pieza de wagyu como colofón. Las críticas suelen señalar que la secuencia está bien pensada y que cada pase busca aportar algo distinto, ya sea una textura inesperada o un contraste de sabores.
Entre los platos más comentados aparecen elaboraciones como el caviar con vieira y kani, la ostra bien aliñada, tatakis de pescados grasos, cremas de gamba de sabor intenso, sashimi de gran calidad y el temaki de gamba roja, que muchos consideran uno de los bocados más memorables del recorrido. La llamada pizza de kokotxa de bacalao y preparaciones como baos de foie o platos con trufa se repiten en opiniones de clientes que valoran la creatividad del chef.
El wagyu, cuando se añade como suplemento, se presenta generalmente con poca intervención, buscando resaltar la infiltración de la carne y su sabor, a veces con elementos como trufa o acompañamientos mínimos. Para muchos comensales, este punto del menú se convierte en uno de los grandes argumentos del restaurante; sin embargo, también hay opiniones que señalan que, por el precio global de la experiencia, la parte de wagyu podría resultar aún más impactante.
Calidad del producto y del sushi
La materia prima es uno de los pilares más reconocidos de Soluna, especialmente en pescados y mariscos, donde se enfatiza la frescura y el corte preciso. Las piezas de sashimi, de especies como lubina, calamar o navaja, aparecen descritas en reseñas como delicadas, con un trabajo de cuchillo muy cuidado y una presentación que busca resaltar el producto por encima del adorno.
Aunque la propuesta no gira únicamente en torno al sushi, cuando este aparece suele hacerlo con un nivel técnico alto y combinaciones donde se incorporan elementos como trufa o productos locales, manteniendo el equilibrio para no eclipsar el sabor del pescado. Para quienes valoran los nigiris y sashimis de calidad, el restaurante ofrece momentos muy potentes, si bien la experiencia global está construida alrededor de un menú creativo más amplio, no solo en torno a bandejas de sushi.
También aparecen menciones positivas a la repostería, con postres que combinan técnicas europeas con ingredientes japoneses como el yuzu o el té verde, buscando cerrar el menú con frescura y sin excesiva pesadez. Este cuidado por el final del recorrido gastronómico suele valorarse bien por parte de quienes disfrutan de menús largos y buscan coherencia de principio a fin.
Ambiente, sala y servicio
El espacio de Soluna se describe como sobrio, de estética minimalista, con madera, toques cálidos y una sensación general de intimidad, más adecuado para cenas tranquilas, celebraciones discretas o salidas en pareja que para grupos muy ruidosos. Muchos clientes destacan la barra frente a la cocina, donde es posible seguir el trabajo del equipo y observar el emplatado y la preparación de cada pase, algo especialmente apreciado por el público aficionado a la cocina japonesa.
El servicio de sala suele recibir valoraciones muy altas: se recalca la amabilidad, la atención constante y la capacidad de explicar cada plato sin resultar invasivos. Se percibe un protocolo pulido, con un equipo que mantiene buen ritmo entre pases y que cuida detalles como pequeñas atenciones en celebraciones o aniversarios, algo que suma puntos cuando se busca una cena especial.
Por otro lado, el formato de menú degustación implica que la experiencia se alarga y requiere cierta predisposición del cliente: no es un sitio de paso para una comida rápida, sino un lugar donde se recomienda reservar y dedicar tiempo a la propuesta. Para algunas personas esto es un valor añadido; para otras, puede no encajar si se busca algo más ágil o informal.
Relación calidad-precio y aspectos a tener en cuenta
Uno de los puntos que más debate genera en las opiniones es el precio de los menús degustación, que se sitúan en un segmento alto y pueden incrementarse si se añaden extras como el wagyu o determinados mariscos. Parte de la clientela considera que la experiencia justifica el coste gracias al nivel del producto, la técnica y el servicio, mientras que otra parte comenta que, aun disfrutando de la cena, sus expectativas eran ligeramente superiores dada la inversión.
Algunos comensales mencionan en concreto que la parte de wagyu del menú podría resultar menos sorprendente de lo esperado por el precio global, y que ciertos platos muy contundentes, como algunos baos o elaboraciones grasosas, rompen un poco la línea de delicadeza del resto de pases. En el lado positivo, se valora que las cantidades están en general bien medidas para un menú largo, evitando una sensación de pesadez excesiva al final, algo importante cuando se encadenan muchos platos.
Para el futuro cliente, es importante tener claro que Soluna se ubica en la franja de alta gastronomía japonesa fusionada, no en la de restaurante asequible de sushi diario. Quien acuda con esa idea suele salir satisfecho con la relación calidad-precio; quien busque simplemente comer sushi y algunos platos conocidos puede percibir la cuenta como elevada para lo que esperaba encontrar.
Perfil de cliente recomendado
Soluna encaja especialmente bien con clientes que disfrutan de menús degustación largos, abiertos a probar ingredientes y combinaciones menos habituales y dispuestos a centrar la salida en la experiencia gastronómica más que en el simple hecho de saciar el hambre. También resulta adecuado para amantes de la cocina japonesa que valoran la técnica de corte, la precisión en cocciones y la posibilidad de sentarse en barra para seguir de cerca el trabajo del chef y su equipo.
Es un restaurante a considerar para celebraciones especiales, cenas en pareja o reuniones reducidas en las que se busque un ambiente íntimo y cuidado, con un servicio atento y un menú que vaya subiendo de intensidad a medida que avanzan los pases. En cambio, puede no ser la mejor opción para quienes prefieren una comida rápida y económica de sushi clásico, para grandes grupos informales o para quienes no se sienten cómodos con menús cerrados.
En conjunto, Soluna se ha ido consolidando como una dirección de referencia para alta cocina japonesa con acento mediterráneo, con una base de clientes fieles que valoran el nivel del producto y el cuidado en sala, y con algunas críticas centradas principalmente en el coste y en determinados platos que pueden no convencer a todos los paladares. Para el potencial cliente, tener claras estas fortalezas y matices ayuda a decidir si esta propuesta encaja o no con lo que busca en su próxima experiencia japonesa, ya sea en forma de delicado sashimi, creativas elaboraciones o momentos puntuales de sushi de alto nivel.